Trials HD
A simple vista, lo que propone este videojuego es muy sencillo y consiste en trasladar a alguien desde un sitio al otro. Detrás de esa sencilla lógica se encuentra una amplia gama de elementos que potenciarán la adrenalina y el peligro: explosiones, pronunciadas pendientes, elevados saltos mortales y, sobretodo, una enloquecida sensación de velocidad no apta para espíritus blandos. Detrás de este producto editado por la firma RedLynx se encuentra un único y muy sincero objetivo: entretener a cada jugador. Los especialistas coinciden en señalar que ese noble objetivo está cumplido con creces.
Del estudio finlandés RedLynx ya se conocía su maestría y su genialidad pues ellos son quienes desarrollaron el genial juego Pathway to Glory. En el videojuego que ahora nos ocupa, la apuesta está redoblada pues redefine el concepto de los juegos arcade en su modalidad ensayo y error. Es un juego por lo demás accesible, que no se anda con rodeos y que coloca al jugador directamente en ambiente, no haciéndolo distraer con elementos ajenos a la propia dinámica del divertimento. Es importante que este efecto está logrado sin perder en el camino ninguno de los elementos mecánicos o técnicos que son muchos y variados.
El principal objetivo que propone el juego es el de llevar a un motociclista – mediante pantallas – de un punto de partida (punto A) a un punto de destino (punto B). Lo que comienza de forma muy sencilla (un trazado directo, sin complejidades) comienza a volverse más peligroso y diversos desafíos le saldrán al cruce al conductor. Dentro de estas, la curva de dificultad que propone el juego es genial.
Obviamente, no todo en el juego es seguir avanzando y recortando camino. A lo largo de la recorrida, cada jugador se encontrará alrededor de cincuenta niveles de complejidad que van desde los más fáciles hasta los verdaderamente complejos. Hay que estar muy atentos porque desde un simple camino recto pasamos a sortear complejas curvas (que pueden hacernos rodar al vacío) o protagonizar caídas que nos obligan a dar cientos de vueltas en el aire y en las que, fundamentalmente, importa caer de pie. Es importante señalar que el juego no propone una modelo de conducción en sí sino que todo parte de la base de un muy cuidado arcade. |